La noche de ayer fue impresionante,nunca había visto la ciudad así, el buen ambiente irlandés se podía respirar por sus nocturnas calles donde cientos de personas deciden pasar su tiempo entre amigos y alcohol.
Sugerentes ofertas a lugares que pretendían colocar su nombre en la noche del domingo.Pero fue uno, sólo uno nos convenció realmente,"Fitsimons", en la más que famosa calle del Temple Bar.Pese a que sus precios no era el punto fuerte del lugar,ofrecían muy buena música en directo con muy buenas voces y sonido.
Respecto al día de hoy,la rutina se hizo parte ya de nuestros días en Dublín, y es cada vez más sencillo soportar las duras clases de gramática anglosajona.
El resto de mis días aquí voy a intentar disfrutar y sacarle jugo a las buenas cosas que tiene la ciudad.
Pese a quién le pese y aunque no me lo pongan nada fácil...







1 comentarios:
Como se nota que el día de hoy fue una mierda y tenía que seguir estirando el de ayer como fuera posible.
Publicar un comentario