En efecto, nuestro plan de hoy ha sido visitar su fábrica.Pese a que sabía con lo que me iba a encontrar,no dejaba de ser uno de los puntos turísticos más importantes de Dublín,por lo que parecía que merecería la pena visitar.Que engañado estaba.
En su interior, había salas con información demasiado absurda como para ser verdad.Nos enseñaron los ingredientes de ella,es decir:que era la levadura,el agua...Sí, lo cómico fue eso, que nos enseñaran que agua utilizaban en su elaboración, que no dejaba de ser agua cristalina sacada de cualquier grifo.
Si pensaba que la absurdez no podía llegar más alto, nos enseñaron la historia del primer catador de Guiness, y como fabricaban barriles.Ver para creer.
Tras tanta publicidad por cada esquina de la ciudad,y tras media hora de aburrida historia,llegaba el momento de probar,si no lo habías hecho antes, su (como ellos lo denominaban)"mágico" sabor en unos vasos diminutos que ni siquiera llenaban hasta arriba.Ni hacía falta.Solo con ver que la gente lo dejaba a la mitad uno se podía dar cuenta de la realidad de su sabor.
¿En serio da para enriquecer una capital como un país como Irlanda una cerveza agria,maloliente que,visto la aceptación de los turistas,sólo satisface a los propios irlandeses,y solo por ser de su región?
Tras abandonar tal apestoso lugar,nos acercamos a la catedral de Saint Patrick,pero decidimos no entrar ya que para que se quede nuestro dinero la iglesia,mejor gastarselo en cereales.
Pues esos mismos cereales,es lo que vamos a cenar a continuación.Serán simples cereales pero creo que esta cena me va a saber a gloria.
Gracias por leerme Hasta mañana!!! :)







0 comentarios:
Publicar un comentario